En una línea que arranca y para cada pocos segundos, la decisión entre un relé de estado sólido y un contactor no se resuelve mirando el precio. La frecuencia de conmutación y el tipo de carga mandan. Por eso cada referencia del catálogo llega con número de pieza, rango de tensión, grado de protección IP, temperatura de trabajo y compatibilidad con PLC de uso común: para que el jefe de mantenimiento compare sobre datos y no sobre supuestos.
El grado IP combina dos números: el primero indica resistencia al polvo y el segundo a la entrada de agua. Un IP alto no garantiza que el encapsulado aguante el calor del gabinete, así que conviene cruzar ese dato con la temperatura de trabajo antes de cerrar la lista de materiales.
Cuando una celda robotizada o una cinta transportadora consume varias referencias a la vez, armamos el kit agrupando los componentes de esa misma célula. Así el pedido de cotización llega ordenado y la disponibilidad real de stock se responde sobre una lista concreta, no sobre consultas sueltas.
Para ver el alcance completo del suministro y las familias de componentes disponibles, revisá servicios o pasá por soluciones según el tipo de línea que estés manteniendo.
Feroxin trabaja con quienes tienen que decidir una reposición con el tablero abierto y la línea detenida. Por eso el catálogo no se ordena por precio sino por función dentro del circuito: qué conmuta, qué mide, qué alimenta y qué protege. Cada ficha reúne número de pieza, rango de tensión, grado de protección IP, temperatura de trabajo y compatibilidad con PLC de uso común, de modo que la comparación se haga sobre datos y no sobre supuestos.
Suministro de sensores inductivos, relés de estado sólido, fuentes conmutadas, borneras, contactores, cables apantallados y módulos de entrada/salida. Es el surtido que aparece a diario en celdas robotizadas, cintas transportadoras y tableros de control, pensado para reponer una pieza puntual sin rearmar todo el tablero.
Cuando una celda concentra varios consumibles, conviene agruparlos en un solo pedido: el sensor que ya falló dos veces, el relé que conmuta cada pocos segundos, la bornera que se recalienta. Armamos el kit con los componentes de esa celda o cinta y su lista de materiales queda como referencia para el próximo mantenimiento.
Se envía la lista con números de pieza o con la descripción funcional de cada ítem y se recibe disponibilidad real de stock. Si un código no aparece, se propone un equivalente compatible y se indica en qué se diferencia antes de confirmar.
Con una imagen clara del componente y una referencia de tamaño al lado, se puede reconocer la pieza aunque la etiqueta esté borrada. Es el camino habitual cuando el tablero viene de otra planta o el plano eléctrico ya no coincide con lo instalado.
Para ver el catálogo completo por familia de producto entrá en servicios, y si la consulta es por una solución armada para una celda específica, el detalle está en soluciones.